Ciudad Inmóvil Now

El tiempo zarpa hacia los manglares

afuera todo se desvanece

el pensamiento se torna un perro rabioso

que no puede morder



La 44 brilla soberbia...

Con la sonrisa apagada de un festín

te encuentro saciada de humanidad



Te encuentro deshebrada

y la órbita en que ruedo pare llanto negro

por secuestrar la nostalgia de tu lengua.






9 de febrero de 2011

Aviso de Ocasión

La apetencia que tenemos de ser amados es una imperfección de nuestra naturaleza, una falta, en el sentido original de la palabra. Deseamos porque nos falta ser: El deseo es la señal de nuestra insuficiencia. Octavio paz. Las trampas de la fe. La humanidad se desgaja mientras empleamos nuestro tiempo en actividades y actitudes que contribuyen en su colapsamiento paulatino. Las exigencias impuestas por la realidad nos permea de egoísmos absurdos y ambiciones que descuidan lo vital de nosotros mismos, con esto, entre otras cosas, me refiero al desinterés mostrado en los asuntos éticos de los otros seres humanos que alguna vez fueron o serán también nuestros otros. Mi primer encuentro con Aviso de Ocasión vino de tajo, inmediatamente hubo cierta complicidad, un reconocerme y reconocer a personajes ficticios y reales en sus enardecidas líneas clamando por la presencia del ideal: De súbito, la sonrisa de los veinte mil volvió al recuerdo, imágenes todas agolpadas trajeron consigo las ruinas ansiosas de una mujer-retrato del yo poético colectivo de Aviso… Uno de los máximos logros de Jesús Bartolo en Aviso de ocasión es el hecho de saber trasmitirnos con sencillez y calorcito los anhelos de una mujer libre en el amplio sentido de la palabra, una mujer honesta consigo misma, alguien que no puede permanecer inmutable ante el dolor ajeno. Una mujer que apela a instantes significativos para entibiar su soledad colmada de deseos, un yo poético consciente de su ser y su estar justo donde se encuentra. Ella sabe que si el otro hablara la tristeza se diluiría, tomando en cuenta que las palabras curan nuestro aislamiento y limitación. El yo necesita al otro, aunque algunas veces ese otro esté ausente, “porque el hombre es antes que nada realidad vinculada que se expresa, que es palabra.” Lo que Aviso de ocasión alberga en sus entrañas es poesía compuesta de elementos humanos. Aflicciones poéticas que externan diversas idealizaciones, ansias de momentos supuestos. Por un lado, la mujer versátil, apasionada, inteligente, banal cuando es necesario, de sexo profundo, mordelón, puro y libre. Saludable, de pensamiento y labios intensos, una mujer que sólo se compromete con su sombra, una mujer lúcida, flexible y objetiva ante las complejidades humanas y lo jodidamente establecido. Un ser humano universal en sus pedidos y ofrecimientos, cuyo mensaje para nada es casual. Su voz poética puede ser la de cualquiera, no se necesita tener una vagina para poder reconocernos en la desolación del poema que se manifiesta como una fuerza incontenible, lo anterior se percibe mediante el ímpetu natural con que el poeta nos traslada de verso en verso, de adentro hacia afuera o viceversa sin advertir fragmentación en la sintaxis, al tiempo que propone, critica y conmueve con el reflejo de las insuficiencias del otro. Por otro lado, el mismo yo poético solicita un amante viril, honesto en su entrega, cómplice en el alumbramiento, presa de sus caricias, de corazón nervioso y abismo transparente, atento y espontáneo como la propia utopía. Un hombre que no sólo conozca el valor del respeto y la entereza como discurso sino que ante todo lo lleve a la praxis. La sugerencia alude a un ser humano con especificidades concretas. Sin conocer al autor o autora leí Aviso…, como al hijo de nadie, recuerdo todavía ese leve escozor hurgándome durante los nueve primeros encuentros, para la décima ocasión pedí a un buen amigo le prestara la voz. No había duda creí, es un poema hecho por una mujer, ambos, al comentarlo, decidimos que no podía haber un varón detrás. Nuestra sorpresa fue doblemente grata, el poema espejo no sólo era hijo de un varón, además, aquel varón era Mexicano. Contrario a lo explorado en Aviso…, En este fuego habita de cangrejos la carne sucede que la pasión se prolonga y deviene en hastío, en carne lastimada por el sobrepeso de una presencia que no logra saciar el hambre perdurable del deseo. Sucede la inevitable fuga, el cuerpo libera el rechazo, se entibian los motivos para la excitación y las cenizas impávidas determinan las nostalgias. La lluvia repite todos los avisos a la misma hora desde la hondura que algunos llaman alma y se termina por desconocer el tacto, la delicadeza. Prevalece el mandato adentro del laberinto y sólo para entrar en la búsqueda sin razón se fingen caricias, pero el tedio acosa y es inevitable cerrar la puerta a la verdad del desgano cuando ya no se ansía. Tal vez esté envejeciendo o quizá mis nervios estén destrozados pero tengo la impresión de que hoy día, a nadie le importa si el resto del mundo es feliz o desgraciado o si el contexto de la realidad que nos tocó habitar es quien nos mantiene indiferentes. Lo que si confirmo día con día es que sin momentos, actividades y creaciones como las presentes, muchas formas y considerables vidas dejarían de ser significativas. Lirio Belano

1 comentario:

  1. Hablar de literatura fantástica sugiere recurrir al ejercicio de dar rienda suelta a la imaginación para trascender el hastío de la costumbre que habitamos, escudriñar en los entresijos más finos del misterio, la ambigüedad, la exageración, la confusión para quien “no está dispuesto a jugar” y hasta la evasión como solución de vida para otros...

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